¿Qué enseña la Iglesia? Una mirada al Catecismo

En mis poco más de tres décadas me ha tocado vivir en cuatro países, dos de América Latina y dos de Europa meridional. Estas regiones han sido de las más católicas del planeta. La mayoría de las personas están bautizadas, al menos por tradición. El ambiente cultural sigue siendo cristiano, pero hay cada vez más personas que practican poco o nada su fe.

Constato que, entre muchos jóvenes y no tan jóvenes, la visión que se tiene del cristianismo es reductiva o parcial. Para algunos ser cristiano es creer en Dios y rezar de vez en cuando; para otros es vivir la caridad y tratar bien a los demás; para otros, ir a misa los domingos o de vez en cuando; o para otros, vivir la moral de la Iglesia. Es verdad que todas estas respuestas son verdaderas, pero lo son solo parcialmente. Si nos quedamos nada más con un aspecto, es lógica la dificultad de comprender y aceptar toda la riqueza de la fe cristiana.

¿Dónde encuentro respuestas?

En general, en muchos se puede encontrar buena voluntad por acercarse a Dios y vivir la propia religiosidad, pero muchas veces no saben cómo encontrar respuestas convincentes a sus preguntas. Entre otras causas, se desconoce la fuente exacta de la enseñanza de la Iglesia. No basta con quedarse con algún titular del periódico que dice de manera sensacionalista alguna afirmación del Papa. Creo que, si alguien quiere conocer a la Iglesia, lo mejor es saber qué dice ella misma en sus escritos fundamentales.

Por eso quisiera referirme a uno de sus escritos fundamentales, el Catecismo de la Iglesia Católica, donde se expone su doctrina de modo completo y sistemático. En general sabemos qué es un catecismo, recordando tal vez las preguntas y respuestas que nos teníamos que aprender de memoria para hacer nuestra Primera Comunión. Era una herramienta útil para una instrucción elemental en la fe. Desde la antigüedad la Iglesia fue elaborando diversos catecismos con esta finalidad.

El catecismo más actual y completo fue publicado el 11 de octubre de 1992 y se llama tal cual: Catecismo de la Iglesia Católica. El pasado mes de octubre acaba de cumplir 25 años y el mismo Papa Francisco escribió la presentación de una nueva edición. El Papa presentaba esta nueva edición como una gran ayuda «para poder profundizar, siempre aún más, en la comprensión del misterio de la fe».

¿Cómo aprovechar el Catecismo de la Iglesia Católica?

 

  1. Primero, es bueno saber que existe esta obra de manera formal y completa, más allá de las sencillas preguntas de los catecismos infantiles. En ella podemos encontrar sólidas razones para conocer nuestra fe. Es un libro voluminoso (casi mil páginas) y de difícil lectura. Muchos teólogos expertos y obispos de todo el mundo colaboraron en su realización; el responsable principal fue el cardenal Joseph Ratzinger, ahora Papa Emérito Benedicto XVI. Los destinatarios principales son los responsables de la catequesis (obispos, sacerdotes y catequistas), pero también es útil para la lectura de toda persona.

  2. Captar su estructura de cuatro «pilares»: el Credo (lo que creemos), los sacramentos (lo que celebramos), los mandamientos (lo que vivimos) y la oración (lo que rezamos). Por eso el Papa Francisco escribía que «el Catecismo de la Iglesia Católica se presenta como un camino que, a lo largo de cuatro etapas, permite acoger la dinámica de la fe». Estas cuatro etapas son «el deseo de cada hombre que lleva en sí el anhelo hacia Dios», «la vida de gracia expresada de forma particular en los siete sacramentos», «el estilo de vida del creyente como una vocación que se vive según el Espíritu», y «la oración como expresión de un encuentro donde el hombre y Dios se miran, hablan y se escuchan».
  3. Saber localizar el contenido esencial: al final de cada artículo o unidad temática viene un resumen en fórmulas sintéticas. Estas partes pueden servir para un primer acercamiento a los diversos temas, para confirmar los contenidos o para memorizarlos.

  4. Ayudarse de un compendio en preguntas: en el año 2005 publicaron el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica. Es una síntesis de más fácil acceso, que tiene tres características: depende del Catecismo, no lo sustituye; tiene un estilo dialogal, en forma de preguntas y respuestas; el uso de las imágenes antes de cada apartado, tomadas de la tradición artística de la Iglesia.

  5. Utilizar el Youcat. Se trata de un esfuerzo de la Iglesia por acercar el Catecismo a los jóvenes. Es una exposición todavía más sintética que el Compendio, ilustrada con el lenguaje y las imágenes de los jóvenes de hoy en día. Fue preparado para la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid del año 2011. Hasta la fecha se sigue actualizando y traduciendo en varios idiomas.

  6. Consultar a un experto. Es normal que queden dudas de algún tema incluso después de leer el Catecismo, el Compendio o el Youcat. Afortunadamente no estamos solos, vivimos nuestra fe en la gran familia de la Iglesia. Por eso, te recomiendo acudir con confianza a algún sacerdote, religioso, persona consagrada o catequista. No te quedes con dudas y menos con prejuicios. Los cristianos seguimos a Cristo con la fe y con la razón, dispuestos siempre para dar explicación a todo el que pida una razón de nuestra esperanza (cf. 1 Pedro 3, 15).

 

Enlaces de interés:

Catecismo de la Iglesia Católica: 
http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html

Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica:
http://www.vatican.va/archive/compendium_ccc/documents/archive_2005_compendium-ccc_sp.html

Youcat: 

https://www.youcat.org/

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