Aunque en principio parece una pregunta muy sencilla, es muy común que en algunas ocasiones no estemos seguros si, un día particular, nos toca o no ir a Misa. Si no conoces la respuesta a alguna de las siguientes preguntas, te recomiendo que continúes leyendo este artículo:

  1. ¿Sabías qué, no solo debemos asistir a Misa los domingos sino también en fiestas de guardar (fiestas de precepto)?
  2. ¿Sabías qué, existen algunas condiciones para que la Misa del sábado cuente como Misa de domingo?
  3. ¿Sabías que, no asistir a Misa en domingo o fecha de guardar es pecado mortal?

Comencemos por el principio

La Biblia nos enseña que Dios creó el Cielo y la Tierra en seis días y al séptimo día descansó. Es por eso que, en memoria de la creación, el séptimo día se convierte en un día de descanso que es dedicado a Dios.

Por otro lado, este día conmemora la liberación de Israel de la esclavitud de Egipto. Desde entonces pidió Dios al pueblo judío que guardara este día como signo de la alianza entre Dios y su pueblo, alianza que heredaría el pueblo cristiano más adelante, pero esa es otra historia.

Es cierto que los judíos celebraban este día en sábado, y que Jesús fue muchas veces acusado por quebrantar la ley del sábado, pero Él nos recuerda que es Señor del sábado. Recuerda también la Última Cena en que dice Cristo: “Este cáliz es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros” Lc 22,20. Es así como, con su muerte y resurrección, da plenitud a la ley y los profetas.

Jesús resucita un domingo. En eso coinciden todos los Evangelistas y la Tradición de la Iglesia. Este día se convierte así en “el día del Señor”, el centro de la fe cristiana, el nuevo día de la creación. Estas son las razones principales por las que la Misa de domingo es la más importante y por la que este día debemos dedicarlo a Dios y a descansar.

Las fiestas de precepto

Todo domingo es fiesta primordial de precepto. No asistir a Misa un domingo (o el sábado si se tienen en cuenta las condiciones que se listan en el punto siguiente) es atentar contra el tercer mandamiento: Santificar las Fiestas. Y también contra el primer mandamiento de la Iglesia: oír Misa entera los domingos y días de precepto.

Si por alguna razón de peso (enfermedad, un viaje que no dé tiempo de asistir, una ocupación que no pueda abandonarse (quien cuida a un enfermo y no tiene quien lo sustituya, por ejemplo), el vivir muy lejos de una Iglesia cercana) no puedes asistir a Misa, no es pecado. Pero ten en cuenta que debes escuchar la Misa, mínimo, desde que comienza el Evangelio en adelante.

Además del domingo, existen algunas fechas que también son precepto. El Catecismo de la Iglesia Católica nos invita a observar los siguientes días:

  1. Navidad (25 de diciembre)
  2. Epifanía (6 de enero)
  3. Ascensión (40 días después del domingo de resurrección)
  4. Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (Corpus Christi) (60 días después del domingo de resurrección)
  5. Santa María Madre de Dios (1 de Enero)
  6. Inmaculada Concepción (8 de diciembre)
  7. San José (19 de marzo)
  8. Santos Apóstoles Pedro y Pablo (29 de junio)
  9. Todos los santos (1 de noviembre)

Sin embargo, existen algunas Conferencias Episcopales han solicitado que algunas fechas sean movidas al domingo siguiente, como es el caso de Colombia,Estados Unidos, México,  Venezuela, entre otros. Puedes investigar en la página web de la conferencia episcopal de tu país o preguntándole a algún sacerdote (preferiblemente a un párroco o un obispo de tu nación).

La Misa el día anterior

Tal vez hayas escuchado de muchos católicos que asisten, por una u otra razón, a Misa el sábado en la tarde en vez del domingo. Esta es una práctica completamente válida por la Iglesia. Su justificación se basa en que el día antiguamente terminaba con la vigilia. Pero en realidad es una forma en que la Iglesia ayuda a los fieles a cumplir con los preceptos.

El Código de Derecho Canónico, en el número 1248.1 dice: “Cumple el precepto de participar en la Misa quien asiste a ella, dondequiera que se celebre en un rito católico, tanto el día de la fiesta como el día anterior por la tarde”.

Si te fijas bien no especifica el tipo de Misa ni especifica la hora, solo dice “tarde”. Esta hora se toma, en general, a partir de las 4 PM. Por otro lado, si la Misa no incluye las lecturas del domingo ni la liturgia de este día (dos lecturas, Credo etc.) es altamente recomendable que asistas nuevamente el domingo. Sin embargo, en caso de que no puedas, esta Misa del sábado en la tarde (o del día anterior en la tarde en caso de que no sea domingo el precepto) te será válida.

Reflexión final

Como habrás notado, he hablado en este artículo de la obligación que tenemos como bautizados de ir a Misa. Sin embargo, me gustaría que para finalizar lleváramos esto un poco más allá de la obligación.

Los tres primeros Mandamientos, nos enseñan cómo amar a Dios. Así como no nos perdemos los eventos importantes de nuestros amigos y seres queridos porque los amamos, no debemos perdernos ese momento en que podemos recibir a Cristo, a Dios mismo, en la Eucaristía, para comulgar con Él, para ser uno con Él.

Es un regalo inconmensurable, incomprensible, insondable, en resumidas cuentas, indescriptible. Por tanto, te invito a que lleves la celebración de la Misa un paso más allá de la obligación y busques participar tan frecuentemente como puedas, ojalá todos los días. Te aseguro que notarás muy pronto el cambio en tu alma.

Survey


¿Qué tan seguido rezas el Rosario?